(Centro De Vida)
Escritura
24 Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25 Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26 Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? 27 Él les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? 28 Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos. 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ese, no sabemos de dónde sea. 30 Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. 31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye. 32 Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. 33 Si este no viniera de Dios, nada podría hacer. 34 Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.
Llegamos al interrogatorio final, el más intenso y confrontativo de todos. Los fariseos ya no buscan información. La presión ahora es directa: quieren que el hombre niegue a Jesús y se someta a la autoridad religiosa. Sin embargo, frente a un sistema que presume conocimiento, se levanta un testimonio sencillo, honesto y lleno de poder. La religión intenta intimidar, pero una vida transformada no puede ser silenciada. Le invito a acompañarme a leer Juan 9:24–34...24 Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador. 25 Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26 Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? 27 Él les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? 28 Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos. 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ese, no sabemos de dónde sea. 30 Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. 31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ese oye. 32 Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. 33 Si este no viniera de Dios, nada podría hacer. 34 Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron. El hombre no entra en debates teológicos complejos. No discute tradiciones ni interpreta la ley. Simplemente afirma lo que Cristo hizo en su vida. Su testimonio es irrefutable porque está basado en una experiencia real. Mientras los fariseos presumen saber, él testifica lo que ha vivido. A medida que el interrogatorio avanza, el hombre muestra una fe cada vez más valiente. Incluso confronta la incoherencia de los líderes: si Dios no oye a los pecadores, ¿cómo explicar un milagro tan evidente? Con lógica sencilla y verdad bíblica, demuestra que Jesús viene de Dios. Esto enfurece a los fariseos, quienes, al no poder refutar su argumento, recurren al desprecio y finalmente lo expulsan. Este pasaje nos enseña que la fe salvadora produce un testimonio claro y progresivo. La doctrina correcta es fundamental, pero nunca debe sustituir una relación viva con Cristo. El verdadero creyente no puede negar lo que Jesús ha hecho en su vida, aun cuando eso implique rechazo, burla o exclusión. Tu testimonio es una herramienta poderosa para la gloria de Dios. No necesitas saberlo todo ni responder cada objeción; basta con ser fiel a lo que Cristo ha hecho en ti. La verdad puede traer rechazo, pero siempre honra a Cristo. Habla con sencillez, vive con coherencia y confía en que Dios usa testimonios simples para derrotar la religión sin vida y exaltar a Su Hijo.
Otros archivos en esta serie
(Centro De Vida)
(Centro De Vida)
(Centro De Vida)
(Centro De Vida)

