Copyright 2016-2019 Lifeword
Interrogado, Pero Transformado
La religión Investiga El Milagro, Pero Ignora Al Salvador
Pastor - Carlos Panameño
(Centro De Vida)
Aired on Feb 09, 2026
Feb 03, 2026
Duration:
00:02:59 Minutes
Views:
0

Scripture

Juan 9:13-15

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos. Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.”

Después de haber sido confrontado por sus vecinos, el hombre que había nacido ciego ahora es llevado ante los fariseos, los líderes religiosos de su tiempo. Humanamente, se esperaría que quienes conocían la Ley y hablaban de Dios se alegraran al ver una obra tan evidente del poder divino. Sin embargo, lo que este hombre encuentra no es adoración ni gratitud, sino un interrogatorio frío, rígido y carente de compasión. La religión sin relación con Dios puede analizar hechos espirituales y aun así perder completamente de vista la gracia y al Autor del milagro.   Juan 9:13–15 dice: “Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos. Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.”   Los fariseos no preguntan quién lo sanó para glorificar a Dios, sino cómo ocurrió, buscando detalles técnicos. El hombre responde con sencillez, sin adornos teológicos: barro, lavado y visión. El milagro es claro, innegable y verificable. Sin embargo, los corazones de los líderes están cerrados, porque su enfoque no está en Dios, sino en su sistema religioso.   La religión, siempre pone más énfasis en el procedimiento que en el poder de Dios. Para los fariseos, el problema no era que un ciego ahora veía, sino que Jesús había hecho barro en el día de reposo. En lugar de reconocer la misericordia divina, buscan fallas según su interpretación estricta de la ley. Olvidaron que Cristo es Señor aun del sábado, y que la ley nunca fue dada para impedir la misericordia, sino para mostrar la necesidad de gracia y apuntar al Redentor.   Este pasaje nos llama a examinarnos con honestidad. ¿Nuestra fe se ha vuelto mecánica, fría y sin asombro? ¿Estamos más preocupados por reglas humanas que por la obra viva de Cristo? La verdadera doctrina nunca eclipsa a Jesús; siempre lo exalta. Cuidémonos de una religión que sabe mucho, pero ama poco. Pidamos a Dios un corazón sensible que se goce más en Su gracia que en nuestros sistemas.

Other media in this series