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Los Milagros De Jesús
Jesús Sana Al Siervo Del Centurión – Parte 1
Pastor - Carlos Panameño
(Centro De Vida)
Aired on Sep 29, 2025
Sep 23, 2025
Duration:
00:05:15 Minutes
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Scripture

Lucas 7:1-6

Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum. 2 Y el siervo de un centurión, a quien este quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. 3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. 4 Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; 5 porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. 6 Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo”.

Lucas 7:1-6 dice: “Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en Capernaum. 2 Y el siervo de un centurión, a quien este quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. 3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. 4 Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto; 5 porque ama a nuestra nación, y nos edificó una sinagoga. 6 Y Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo”.   En los evangelios, encontramos que muchos se acercaron a Jesús con peticiones, pero pocos lo hicieron con la actitud que tuvo este centurión. Un hombre de autoridad, pero también con humildad y reverencia. Viene a Jesús intercediendo por un siervo moribundo. Este pasaje nos muestra que el poder de Dios no se limita por la nacionalidad, posición social ni distancia, sino que responde a una fe genuina y profunda.   Después de enseñar al pueblo, Jesús entra en Capernaum. Allí vive un centurión romano, un oficial del ejército que comandaba unos cien soldados, que tiene un siervo gravemente enfermo y a punto de morir. Este siervo no era uno más para él; Lucas dice que “le era muy querido”, lo que refleja un corazón compasivo, poco común entre líderes militares.   El centurión oye hablar de Jesús y decide actuar. No va personalmente, sino que envía a unos ancianos de los judíos para rogarle que venga y sane a su siervo. Ellos interceden ante Jesús, destacando que este hombre “ama a nuestra nación” y que incluso “nos edificó una sinagoga”. Jesús accede y se dirige a su casa.   ¿Cómo se desarrolla la fe? La fe comienza al oír. El centurión “oyó hablar de Jesús”. A partir de ese momento, algo sucedió en su corazón. Romanos 10:17 dice: “que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. Este hombre no se quedó quieto, sino que decidió buscar ayuda. No hay duda de que la fe del centurión crece al escuchar quién es Jesús y lo que puede hacer.   Aquí vemos una fe genuina que busca el bien de otro. A pesar de su rango, el centurión no presume de méritos. Reconoce su posición y pide ayuda, no para sí mismo, sino para un siervo. Su amor y sentido de justicia lo llevan a actuar en favor de alguien más. Es un hermoso ejemplo de la fe intercesora.   Aunque este hombre era romano, los ancianos judíos hablan bien de él. Había sembrado respeto, generosidad y amor. El testimonio de su vida lo respaldaba. Esto nos muestra que la fe también se refleja en nuestras acciones y relaciones con otros.   Como creyentes, no hay dudas que tenemos a muchas personas a nuestro alrededor que necesitan de nuestra intercesión. La pregunta es ¿Lo estamos haciendo?  ¿Nuestra vida inspira respeto, abre puertas para el evangelio? Este hombre construyó relaciones y puentes con su conducta. Nuestra fe debe impactar también a nuestra comunidad.

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