Escritura
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. 1 Juan 3:4 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Isaías 53:5 y 6 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23 Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado. Colosenses 1:21 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Romanos 8:6 y 7
¿Qué es el pecado en tu opinión? Considera la pregunta antes de responder, la respuesta que das es de mucha consecuencia. Lo que tú crees acerca del pecado, tendrá influencia en cuanto a tu vista religiosa concierne. Solo al haber reconocido lo horrible del pecado, es que podrás dar las espaldas al pecado, huyendo a Dios para que te ayude y agradeciendo correctamente al que te ha librado de la maldad. No es suficiente que tú tengas en tu mente una definición del pecado. También debes comprender la mente de Dios en cuanto a este asunto. Es a tu entendimiento de lo que la Biblia dice en cuanto al pecado, en relación con tu experiencia diaria que se dirige esta serie de mensajes. Te invito a compartir cinco estudios acerca de ¿Cómo tratar con el pecado en la vida diaria? El estudio está basado bajo varias suposiciones de la Biblia. En primer lugar, el pecado es una realidad; en segundo lugar, el pecado es doloroso; en tercer lugar, uno debe huir del pecado. En cuarto lugar, el pecado es un problema en el creyente, al igual que en el incrédulo. En quinto lugar, el cristiano debe tratar diariamente con el pecado si es que desea tener una comunión ininterrumpida con Dios, y en sexto lugar, un cristiano puede tratar diariamente con el pecado, de tal manera que su comunión con Dios es sin interrupción, fresca y vital. Nuestro estudio sobre el tema: ¿Cómo tratar con el pecado en la vida diaria?, se acercará al asunto con estas cinco sugerencias; Debes entender la naturaleza del pecado. Debes reconocer la seriedad del pecado. Debes estar suelto de pecados pasados. Debes practicar el abandono de todo pecado. Debes participar del antídoto de todo pecado. Vamos a tratar con la primera proposición. Si deseas tratar exitosamente con el pecado en la vida diaria, tendrás que entender la naturaleza del pecado, es imposible tratar con el problema del pecado, sin saber qué es. Existe un mal entendimiento en cuanto a esto: Algunas personas niegan que existe el pecado. Declarando que los humanos cometemos errores, pero no pecamos. Existen otros que ven a la naturaleza del hombre y a sus acciones como cosas de pecado ¿Nos da Dios una respuesta?, ¿Habla la Biblia acerca de esto? Sí. Dios ha hablado por medio de su palabra escrita. Él define, describe y demuestra el pecado cuidadosamente para que todos puedan entender. La Biblia declara que el pecado es cualquier hecho que viola la voluntad de Dios; es fácil para el hombre comprender ese concepto del pecado, cuando Dios dice: ¨No harás tal cosa¨, pero el hombre lo hace de todos modos, eso es pecado. Transgresión es el término de Dios para describir actos de pecado, significa pasarse uno sobre la ley, es un reto de desafío abierto en contra de la voluntad declarada de Dios. Podemos observar un ejemplo de hoy de Génesis 3, en donde Eva, sabiendo que Dios había prohibido que comieran de cierto árbol, comió de todas maneras. Ese es el pecado de transgresión; es el pasarse más allá de los límites que Dios nos ha puesto. Cada persona es culpable de ese tipo de pecado. 1 Juan 3:4, dice: ¨Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley¨. Pecados de acción, son conocidos por la palabra ¨iniquidad¨, indicando vanidad, engaño, hipocresía y una disposición que produce obras de pecado. Según Isaías 53:5 y 6, tales pecados fueron los que el Salvador llevó en sí, mientras que sufría por los pecadores en la cruz. Pecados de acción, incluyen todas las obras que marcan un apartarse de lo correcto, cualquier desviarse o moralidad oblicua, acompañada por voluntad propia, es pecado. Es en ese sentido que Dios dice en Romanos 3:23: ¨Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios¨. Cualquier abnegación a la ley de Dios, anarquía espiritual que niega a Dios sus derechos de mandar en la vida de uno, o cualquier delito. La invasión de voluntad propia, la esfera de autoridad divina; cualquier fracaso, el fallar en los estatutos de Dios, cualquier error, apartarse del camino correcto, cualquier transgresión; el revelarse a propósito en contra de la voluntad de Dios. Cualquier acto no consistente, con la revelada voluntad de Dios, es pecado. Entendamos esta verdad: Para tratar con el pecado en la vida diaria, debes tratar con aquellas cosas o hechos que no son consistentes a la voluntad de Dios. El pecado es más que una acción, el pecado es una actitud. Es una actitud de enemistad hacia Dios o a las cosas de Dios. Colosenses 1:21, lo describe como una condición, la cual nos hace extraños y enemigos en nuestras mentes a las cosas de Él. El pecado es una actitud de espíritu que nos hace enemigos de Dios; los cuales tendremos que reconciliarnos con Él. Esa disposición de mente pecaminosa, la cual Dios condena, es la que llamamos una mente carnal. Romanos 8:6 y 7, dice: “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden”. Como puedes ver, Dios dice claramente que uno puede pecar con su actitud, y no tan solo con hechos o acciones. El Espíritu depravado en el hombre, produce la mente carnal, la actitud de enemistad que significa un fuerte sentimiento de odio. Por esa razón es que la Biblia insiste en que uno necesita nacer de nuevo para que pueda llegar a ser una nueva creación en Cristo Jesús. Si deseas tratar con el pecado que existe en tui vida diaria, debes vigilar tus actitudes al igual que tus hechos. Hay que mantener una actitud pura y recta para con Dios y para con los hombres también; uno no debe pecar con su mente, sus actitudes internas, al igual que no debe pecar con los miembros de su cuerpo físico ¿Por qué es que el hombre peca? Él peca porque es pecador, no son sus acciones las que hacen que él sea pecador, es su naturaleza. Por ejemplo, ¿Por qué da manzanas un árbol? da manzanas porque es un árbol de manzanas. La fruta solo te indica qué clase de árbol es. Es un árbol de manzana, aunque no tenga ni fruto ni hojas. Entonces, si deseas tratar con el pecado del vivir diario tú tendrás que reconocer que las acciones de tu cuerpo, indican la condición de tu espíritu. La Biblia declara que la condición de la persona, no salva, es la ausencia de justicia, la presencia de oscuridad, del problema d la separación, la presencia de andar vacío, la presión de culpabilidad y el problema de la corrupción. Eso es decir que la persona sin Cristo está muerta en Espíritu, a causa de su pecado. No te sorprendas si tu naturaleza corrupta produce obras de pecado en ti; si quieres que tu vida sea limpia, ven a Dios para que Él te lave, tu espíritu interno. Jesús habló fuertemente en tratar de limpiar el vaso por fuera, dejando sucio lo de adentro. Tú necesitas ser limpiado primeramente por dentro. Solo la sangre de Cristo puede hacer eso. Oremos… Padre, te pido por mis amigos sin Cristo, ayúdalos a arrepentirse y a buscar tu perdón. Recibiendo a Jesús como el Salvador de sus aguas. En el nombre de Cristo te lo pido. Amén.
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