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Dios, el Espíritu Santo.
Su Ministerio En El Antiguo Testamento - Parte 2
Pastor - Ricardo Robinson
(Centro De Vida)
Duración: 00:14:30 Minutes
Listens:
3
Aired on Jul 28, 2020

Escritura

Génesis 1:1-2; Salmos 33:6; Job 26:13; Salmo 104; Hechos 17:28; Job 33:4; Génesis 6:3; Juan 16:8; Isaías 61:1; 2 Pedro 1:21; 1 Corintios 12:13; 1 Corintios 6:19,20; Jueces 13:25; Jueces 16:20; 1 Samuel 10:10; 1 Samuel 16:14; Salmo 51:11; Joel 2:28 y 29; Isaías 59:21; Juan 14:16 y 17; Jeremías 31:31-34; Ezequiel 36:26-27; Isaías 11:2; Isaías 42:1; Isaías 61:1; Lucas 4:21.

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Génesis 1:1-2 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. Salmos 33:6 Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa. Job 26:13

¿Estaba reservado el ministerio del Espíritu Santo, para la dispensación cristiana únicamente? o ¿estaba activo el Espíritu Santo en el mundo antes de los días de Cristo Jesús? Para responder esas preguntas, tendremos que escrudiñar las escrituras del antiguo testamento para ver si encontramos señas del trabajo del Espíritu Santo, en esos días. Es evidente que había dos tipos de religión en el período del antiguo testamento, una religión institucional de ritos y una religión de Fe personal, uno podría esperar la referencia del Espíritu Santo, en una relación de fe personal. El Espíritu Santo, estuvo presente y participó en la creación del mundo, Génesis 1:1- 2 dice: ¨En el principio creó Dios los cielos y la tierra y la tierra estaba desordenada y vacía y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas¨. El Espíritu Santo estaba presente y activo, en la creación del mundo. Aparentemente, el trabajo primordial del Espíritu Santo en la creación fue la del embellecimiento del universo. Salmos 33:6, nos indica que el aliento o el Espíritu de Dios fue activo en la producción de las estrellas. Job 26:13, nos declara que su Espíritu adornó los cielos. El Salmo 104, nos enseña que el Espíritu fue instrumental en dar vida a todas las criaturas de la tierra, aún sugiere que el Espíritu dio vida a la vegetación. Como podemos ver, toda la vida encuentra su origen al igual que su meta en Dios, el espíritu Santo de Dios estaba personalmente envuelto en la creación y en la preservación del mundo en que vivimos. Hechos capítulo 17, versículo 28 dice: ¨Porque en Él vivimos y nos movemos y somos¨. ¿Qué hacía el espíritu Santo en la creación? Él estaba participando en esas obras milagrosas. Cada elemento de la creación podría declarar sin mentir las palabras que encontramos en Job 33:4: ¨El Espíritu de Dios me hizo y el soplo del Omnipotente me dio vida¨. El ministerio del espíritu Santo se extiende más allá del universo impersonal, él estaba activo en la humanidad durante el período del Antiguo Testamento. En primer lugar, Él trabajó con los pecadores; Génesis 6:3 dice: ¨Y dijo Jehová: No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente Él es carne¨. Este versículo, indica que el Espíritu Santo contendía con los hombres. En esos años antes del diluvio, Dios estaba convenciendo a los hombres de pecado y llamándolos a que vinieran a Él, esa tarea, le pertenecía a la Espíritu Santo. Jesús prometió que el Espíritu Santo continuaría su trabajo en nuestra dispensación. Juan 16:8 dice: ¨ Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado de justicia y de juicio¨. Dios no dejará al hombre en su pecado sin avisarle del juicio y sin llamarle a la Santidad, el Espíritu Santo está a cargo de esta tarea. En segundo lugar, el Espíritu Santo vino sobre ciertos hombres para que pudieran servir a Dios; Él vino sobre Besaleél y a Oleab y los llenó de sabiduría para trabajar en oro, plata, bronce, piedras y maderas. Esta sabiduría fue utilizada para construir el tabernáculo en el desierto. Él vino sobre Otoniel, y le ayudó en librar a los israelitas de Mesopotamia. Él vino sobre Gedeón, para darle las mismas fuerzas. Él vino sobre Sansón, y le dio una fuerza sobrenatural para poder hacer grandes hazañas. El ministerio más evidente del Espíritu Santo, en ayudar a los hombres en servir a Dios, era cuando inspiraba a los profetas, quienes daban el mensaje de Dios al pueblo. Vez, tras vez los profetas dieron este testimonio que encontramos en Isaías 61:1: ¨El Espíritu de Jehová el Señor estaba sobre mí, me ha enviado a predicar buenas nuevas¨. Aquellas personas quienes observaban en el ministerio de estos profetas sabían que estos eran hombres dedicados a la obra de Dios, y que el Espíritu Santo hablaba por medio de ellos. El nuevo testamento, reconoció de igual manera. 2 Pedro 1:21 dice: ¨Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, si no que los Santos Hombres de Dios, hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo¨. En tercer lugar, Él fue completamente soberano en su ministerio con los hombres. Una diferencia primordial en el ministerio del Espíritu Santo, en aquel entonces es que Él no bautizaba en Cristo como lo hace hoy día. Según 1 Corintios 12:13, ni hacía de sus cuerpos su morada, o templo como hoy día; según 1 Corintios 6:19,20. El Espíritu vendría temporáneamente, sobre los hombres y después los dejaría. El Espíritu Santo de Dios, evidentemente vino sobre Sansón para que este fuera usado para su servicio, según Jueces 13:25; sin embargo, leemos en Jueces 16:20: ¨Pero Él no sabía que Jehová ya se había apartado de Él¨. O podemos considerar el caso del rey Saúl, 1 Samuel capítulo 10, versículo 10 dice: ¨Y el Espíritu de Dios vino con poder sobre Él¨. Mientras que 1 Samuel capítulo 16, versículo 14 dice: ¨ El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl¨. El venir, y el apartar del Espíritu Santo en las vidas de estos hombres, no significa que eran salvos por un tiempo y que después perdieron su salvación. El venir del Espíritu Santo fue relacionado aun ministerio, no a la salvación. Cuando el rey David dijo. ¨No me quites de mi tu Espíritu Santo¨, en Salmo 51:11, Él no temía perder su salvación, si no que temía ser descalificado en su servicio a Dios. El Antiguo testamento, anunció que el ministerio del Espíritu no continuaría de la misma forma. Joel capítulo 2, versículo 28 y 29 dice: ¨Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días¨. En el periodo del Antiguo testamento, el Espíritu Santo nunca vino sobre una mujer o sobre ningún siervo, pero Dios prometió que eso cambiaría. El Antiguo testamento terminó con una promesa de algo mucho mejor: Dios prometió por medio del profeta Isaías, una presencia continua del Espíritu Santo; Isaías 59:21 dice: ¨El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, desde ahora y para siempre¨. Su promesa se cumplió el día de Pentecostés, de acuerdo a las palabras de Jesús, Juan capítulo 14, versículo 16 y 17 dice: ¨Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre, porque mora con vosotros y estará en vosotros¨.  El antiguo testamento prometió un ministerio futuro del Espíritu Santo en el cual Él renovaría y santificaría a los hombres; comenzaría con un nuevo pacto que involucre el lavamiento de pecados y la ley de Dios escrita en el corazón, según Jeremías 31:31 al 34. Ezequiel 36:26-27 dice: ¨Os daré corazón nuevo, y pondré Espíritu nuevo entre vosotros y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne, y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra¨. El Antiguo testamento, concluyó su enseñanza del Espíritu Santo de Dios, con la información de que el Espíritu, haría un trabajo especial en la vida del Mesías. En Isaías 11:2, encontramos lo siguiente: ¨Y reposará sobre Él, el Espíritu de Jehová¨. En Isaías 42:1, Dios declaró: ¨He aquí mi siervo, yo le sostendré, mi escogido en quien mi alma tiene contentamiento. He puesto sobre él mi Espíritu¨. Las palabras acerca del Mesías, grabadas en Isaías 61:1, fueron leídas por Jesús en una sinagoga de Capernaum: ¨El Espíritu de Jehová está sobre mí porque me ungió Jehová. Me ha enviado a predicar buenas nuevas¨. Después de leer Jesús estas palabras, dijo en Lucas 4:21: ¨Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros¨. Todo lo que hizo el Espíritu Santo en el Antiguo testamento, solo era en preparación de lo que está haciendo hoy día en la dispensación de la gracia. Él está contigo ahorita para convencerte de pecado, para guiarte a Cristo, para orar en tu regeneración, para sellarte y para morar en ti permanentemente. Él dese enseñarte para que puedas ser útil en tu servicio a Dios, Él te quiere llevar a la madurez cristiana, no apagues el entusiasmo que el Espíritu tiene para contigo. Padre, ayúdanos a estar siempre conscientes del ministerio que el Espíritu Santo puede hacer a través de nosotros; déjanos ponernos bajo su control para así glorificar tu Santo nombre, en el nombre de Jesús te lo rogamos, Amén.

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