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Un Minuto De Vida
Pastor-Dagoberto Deza
Pastor - Dagoberto Deza
(Iglesia Bautista La Familia De Dios )
Aired on Jun 05, 2026
Jun 04, 2026
Duración:
00:06:11 Minutes
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1

Escritura

Mateo 23:28-30

Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

Trabajo ofreciendo pinturas a los locales, hace un tiempo ingrese a un hotel para ofrecer las pinturas y una hermana de la iglesia me vio, después de un tiempo el pastor me llamó y a pesar de mis argumentos, me dijo que mi testimonio estaba destruido y que me iba a sacar de todo ministerio. ¿Eso enseña la Biblia? Gracias por su pregunta. Claro que no, eso nunca enseña la Biblia, no se puede juzgar o levantar un juicio de valor por pura apariencia. La Biblia nos dice: “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”. Yo no sé porque su pastor lo juzgó tan rápido, pero, voy a confiar en lo que usted me dice. Ciertamente en estos tiempos donde la imagen suele ser sobrevalorada, a menudo, nos encontramos con situaciones en las que formulamos juicios rápidos basados en la apariencia física, en la vestimenta o en el estatus social de alguien, pero, esa calificación que damos, en el fondo, no es más que nuestro propio prejuicio, nuestros miedos escondidos, nuestros deseos reprimidos y sabe Dios que otros traumas más estamos arrastrando; nunca es culpa de la otra persona, (por supuesto en el contexto que estamos discutiendo) somos nosotros los que pensamos mal. Tengo un testimonio personal. Hace unos meses, estuve en El Salvador y Honduras, en un campamento cristiano, y conté mi testimonio a un grupo de hermanos, les dije que antes de haber sido salvo, probe las drogas, entre ellas la cocaína, y luego de unos días, estaba tratando de leer en el comedor, y como padezco de glaucoma (ya no puedo ver las letras chicas) tengo que apegar mi cara a los que estoy leyendo muy cerca, entiendo que puede ser una escena un poco extraña, poco después un hermano con mucho cuidado me dijo: hermano, cuando usted estaba leyendo su biblia, parecía que inhalaba algo? ¿inhalaba algo le dije? Lo que pasó es que mi testimonio había activado el lóbulo frontal de la persona y le indujo a imaginar cosas, producto de sus propios temores. Por eso Dios nos dice en proverbios: “Cuida tu mente, porque en ella está la vida” mejor dicho: cuida lo que piensas, porque puedes arruinar tu vida. El hombre es muy frágil con su mente, por eso mucha gente mala puede engañarnos, el libro de Mateo nos dice: “Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad”. La biblia nos habla reiterativamente sobre los falsos profetas, los falsos pastores, los falsos hermanos, todos ellos son falsos porque nosotros se los permitimos, por no cuidar nuestra mente y analizar correctamente, nos gusta aceptar a toda persona que nos cae bien, pero, eso también es manipulable. Cuidado. Pablo le escribe a Timoteo: “Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a estos evita” Entonces, lo que tenemos que evitar primero es: dejarnos llevar por la apariencia, profundizando un poco en cada asunto, antes de dar una opinión. La ciencia nos dice que: “La apariencia se refiere a aquello que se puede ver o percibir de una persona o de un objeto desde afuera, aquello que se ve a simple vista, sin conocimiento profundo de la persona o del asunto” hermanos, recuerden que detrás de una apariencia de maldad o de cansado o depresiva, etc. pueden esconderse historias de lucha, historias de mucho sufrimiento, de resiliencia, de amor no correspondido y sacrificio, ¿Cuánto dolor podemos infringir con algún cometario superfluo hacia esa persona? Nunca olvidemos que existe una verdad en la Biblia que nos dice: “Porque con el juicio con que ustedes juzguen, serán juzgados…” La apariencia no apunta a la persona a la que usted está acusando, sino, la apariencia apunta a usted, a mí, a él, mejor dicho, a todos los que usamos nuestra corteza frontal contaminada por los prejuicios y los traumas, la otra persona solo es el disparador de nuestros miedos escondidos. Recuerde lo que dice la Biblia: “Todas las cosas son puras para los puros…” El que tiene sano su corazón y en comunión con Dios, no vive imaginándose todo lo malo de las personas, sino que imitará a su Mesías, de quien se dice: “Él se deleitará en obedecer al Señor; no juzgará por las apariencias ni tomará decisiones basadas en rumores.”  ¡¡QUE DIOS ME LOS BENDIGA!!

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