Copyright 2016-2019 Lifeword
Un Minuto De Vida
Diez Minutos Antes De Morir
Pastor - Dagoberto Deza
(Iglesia Bautista La Familia De Dios )
Aired on Ene 30, 2026
Ene 15, 2026
Duración:
00:05:47 Minutes
Vistas:
21

Escritura

Lucas 12:20-21

Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

SOY CRISTIANA Y ME PREOCUPO MUCHO POR LAS EXIGENCIAS DE LA VIDA DIARIA ¿ES PECADO VIVIR PREOCUPÁNDOSE POR LA SUPERACIÓN PERSONAL? Gracias…Sería un atrevimiento decirle, si es, o no es pecado, tendría que conocer todo el contexto. Pero, tal vez, me voy a atrever a cambiarle la pregunta: ¿Qué pasaría si usted se da cuenta que solo le quedan diez minutos de vida y luego debe morir? ¿Cuál sería su mayor preocupación? ¿Sacar su titulación? ¿Hacer una especialidad? ¿Comprarse una casa? ¿No sería acaso preocuparse por las personas que más quiere? Los llamaría para darles los últimos consejos y por supuesto, tendrían que ser consejos de vida, no clichés. ¿Por qué le digo esto? Porque según la verdad de la Biblia, el ser humano está siempre a minutos de morir. La Biblia nos habla de una parábola en donde el hombre había progresado tanto que su única preocupación era en como agrandar sus graneros para guardar todo lo que tenía, y no se dio cuenta que eso no era lo importante. La historia termina así: “¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida”. Nunca se ha puesto a pensar que la muerte es una verdad tacita y que, si no está preparada para ese acontecimiento, su vida es solo una fantasía. La Biblia nos dice: “Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece…” me parece que usted está trabajando por lo que perece, ¿no le parece una insensatez eso? No estoy diciendo que no se trabaje y se busque progresar, etc. pero, preocuparse en sobremanera por algo tan efímero es una locura, la Biblia nos dice: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan…” por donde lo veamos, vivir preocupado de una manera desmedida por las cosas materiales, no es de sabios. ¿Cree usted que, siendo hija de Dios, Él la va abandonar, la va a dejar sin comida, sin vestido, sin techo? Claro que no, repito, no estoy diciendo que no se preocupe por su bienestar y su progreso y aun por su futuro, pero, nunca descuide lo verdaderamente importante, porque: “Puede ser que esta noche vengan a reclamar su alma” no se equivoque, Dios no nos quiere pobres, pero, tampoco quiere que la preocupación por el futuro nos haga descuidar de vivir la vida de la forma correcta. Mientras vivamos en la tierra, no vamos a lograr la felicidad, así que preocuparse por alcanzarla es inútil, por eso la Biblia nos dice: “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal”. Mejor vivamos cada día como si Cristo iría a venir ese día. Como si esperáramos a Cristo y ya no necesitáramos nada de este mundo, la Biblia nos dice: “Esten listos, pues, no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor”. En 1914 un grupo religioso llamado “Testigos de Jehová” proclamaron que ese año iba a venir su Señor, todos los miembros de esa secta vendieron todo lo que tenían y se quedaron esperando a un “señor” que nunca vino. ¿Si un grupo que no tiene a Cristo en su corazón pudo desprenderse de todos sus bienes, esperando a un dios falso, (y digo falso porque esa doctrina fue creada por ellos mismos) ¿Por qué un cristiano que tiene al mismo Dios? La Biblia nos dice: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” no puede tener la sabiduría para vivir con cordura con respecto a lo material. Cuando Cristo estaba colgado en la cruz y le faltaba muy poco para morir a manos de soldado romanos, no oro por cuanta plata quedaba en la caja, o por todo lo que iba a dejar, solo oro así: “Padre perdónalos, ellos ni saben lo que hacen” y más aún, “cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien Él amaba que estaba allí cerca, dijo a su madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo!” Jesús a quien nosotros queremos imitar, estaba muriendo y solo se preocupó por los problemas de los demás. Cuando nos falten 10 minutos para morir nada va a importar, ni las tracciones, ni las envidias, ni los chismes, ni los bienes, por lo que tanto nos preocupábamos, en ese momento descubriremos que todo, solo era vanidad de vanidades. ¡¡QUE DIOS ME LOS BENDIGA!!

Otros archivos en esta serie