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Salmos
De la Desesperación a la Confianza
Pastor Denis Lopez
(ABMA Honduras)
Duración: 00:12:20 Minutes
Listens:
9
Aired on Abr 02, 2025

Escritura

Salmos 13

1 ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? 3 Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte; 4 Para que no diga mi enemigo: Lo vencí. Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara. 5 Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación. 6 Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien.

Petición de ayuda, vv. 3, 4 A pesar de la debilidad de la carne, el salmista busca ayuda en Dios. ¡Mira; respóndeme...! Jesús dijo: Pedid, y se os dará (Mat_7:7). El Espíritu Santo pone en nuestra mente los modelos de oración de las Escrituras. Es una de las razones por la que los salmos siguen siendo tan usados por los que aman a Dios. David sintió que Dios no le escuchaba antes (¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? Salmo 13:1). Aún debiera de seguir clamando debido a que Dios es honrado cuando persistente y desesperadamente clamamos a Él. Alumbra mis ojos: David tuvo la sabiduría para saber que, a pesar de tener profundos sentimientos, no estaba viendo la realidad. Su visión estaba nublada y oscurecida, así que clamó a Dios, “Alumbra mis ojos.” Esta era una gran oración. Necesitamos que la luz de Dios brille sobre nosotros y que nos de Su sabiduría y conocimiento. No importa el problema en el que andemos, debemos de clamar con todo nuestro corazón, “alumbra mis ojos.” Alumbra mis ojos (v. 3) es dar nueva vida (Ezr_9:8; 1Sa_14:27, 1Sa_14:29). Necesitamos ser llevados al extremo en nuestras vidas, para poder ver las obras y maravillas de Dios en nuestras vidas, solo una noche muy oscura nos deja ver las estrellas en el cielo, solo momentos difíciles nos dejan ver la mano de Dios obrando a nuestro favor. Por esta frase muchos creen que la crisis del salmista era una grave enfermedad. No sea… (v. 4); si el enemigo vence Dios será deshonrado, pero el salmista quiere que Dios sea glorificado en la victoria. Para que no diga mi enemigo: David sabía que una de las peores cosas de perder era el escuchar el alardeo después de haber sido derrotado, No quería que sus enemigos se alegraran de cómo había sido humillado. Para que no diga mi enemigo: Ya sabemos que como cristianos tenemos una gran lucha en este mundo, y ya sabemos que nuestro enemigo nos quiere ver derrotados, se quiere burlar de nuestras debilidades y hacer mofa de nuestras dificultades, pero sabemos que realmente ellos son enemigos de Dios y como nosotros somos sus hijos, nos convertimos automáticamente en sus enemigos y hará todo lo que este a su alcance para hacernos caer y burlarse de nosotros. Para que no duerma de muerte: Si no somos iluminados por Dios, seguramente dormiremos. Y a menudo el letargo espiritual conduce a la muerte. Pablo pudo haber tenido este versículo en la mente cuando escribió de nuestra necesidad por la luz de Jesús: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. (Efe_5:14)

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