(ABMA Honduras)
Escritura
41 Entonces Elías dijo Acab sube come y bebe porque una lluvia grande se oye 42 Acab subió a comer y a beber y Elías subió a la Cumbre del Monte Carmelo y postrándose en tierra puso su rostro entre las rodillas 43 y dijo a sus criado sube ahora y mira hacia el mar y él subió y miró Y dijo no hay nada y él le volvió a decir vuelve siete veces 44 a la séptima vez dijo Yo veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre que sube del mar y le dijo ve y acabo que prepare su carro y descienda para que la lluvia no lo alcance.
La historia que estamos leyendo ahora en el libro de Reyes nos relata que en el pueblo había dejado de llover por tres años, no caía lluvia ni subía Rocío de la tierra. Esto representaba una pérdida tremenda ante la mortalidad de los animales, el ganado no tenía agua para tomar, los cultivos se habían secado, los arroyos ya no daban más agua y esto Solo representaba muerte y desesperanza. La gente estaba atribulada y desesperada ya pues los pocos almacenamientos de agua que tenían se habían terminado, ya no había más cultivos en Aquel lugar a falta de lluvia. En esta ocasión el profeta Elías le dice al rey: señor prepárese porque hoy va a llover. En aquellos años representaría el milagro más grande en el momento, con 3 años sin lluvia tres años sin agua, dice la palabra que Elías subió al Monte Carmelo y allí se postró rostro en tierra a Jehová, comenzó a clamar por lluvia y mire como siempre pasa en nuestra vida, miramos nuestro milagro tan lejos y creemos que no se realizará, pues a veces las circunstancias son de resequedad como pasaba en aquel pueblo. Elías manda a su criado y le dice vaya mire si puede observar un movimiento de lluvia el criado de Elías va y viene sin ningún gesto de alegría diciéndole: Elías No se mira posibilidades de lluvia, muy pesimista el hombre le dice no va a llover en el día, le dice vuelva y en seis ocasiones, Elías mandó aquel muchacho a mirar si había esperanza de lluvia. Está fácil darnos cuenta cuando va a llover; solo miramos arriba y miramos el movimiento de las nubes para darnos cuenta si lloverá. Las primeras seis veces que aquel muchacho fue a ver si llovería no miró nada de posibilidades de lluvia hasta la séptima vez, el muchacho viene con una pequeña esperanza y dice miro una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre; para muchos esto no representaría nada, pero para Elías representaba un milagro realizado. Amigos quizá usted ya tiene más de tres años de estar esperando su milagro y no mira posibilidades de respuesta de Dios. Aquel pueblo tenía tres años De no tener lluvia y ahora que miran una pequeña señal, era tan pequeña como la palma de la mano de un hombre; Pero dice Elías vaya y dígale al rey que se vaya porque vieron La tremenda tormenta. Amigo o hermano ¿qué tamaño miras tu milagro? o ¿Cuánto tiempo llevas esperando tu milagro? Es necesario volvernos a Dios y postrarnos ante él, como se postró Elías en el Carmelo y esperar ese milagro de Dios. Tu Milagro está más cerca de lo que crees tu milagro viene a tu vida por pequeño o por lejos que lo mires Dios te ha prometido responderte y él te lo dará.
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