(Centro De Vida)
Escritura
Pasadas estas cosas, sosegada ya la ira del rey Asuero, se acordó de Vasti y de lo que ella había hecho, y de la sentencia contra ella. 2 Y dijeron los criados del rey, sus cortesanos: Busquen para el rey jóvenes vírgenes de buen parecer; 3 y ponga el rey personas en todas las provincias de su reino, que lleven a todas las jóvenes vírgenes de buen parecer a Susa, residencia real, a la casa de las mujeres, al cuidado de Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres, y que les den sus atavíos; 4 y la doncella que agrade a los ojos del rey, reine en lugar de Vasti. Esto agradó a los ojos del rey, y lo hizo así. 5 Había en Susa residencia real un varón judío cuyo nombre era Mardoqueo hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, del linaje de Benjamín; 6 el cual había sido transportado de Jerusalén con los cautivos que fueron llevados con Jeconías rey de Judá, a quien hizo transportar Nabucodonosor rey de Babilonia. 7 Y había criado a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, porque era huérfana; y la joven era de hermosa figura y de buen parecer. Cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la adoptó como hija suya. 8 Sucedió, pues, que cuando se divulgó el mandamiento y decreto del rey, y habían reunido a muchas doncellas en Susa residencia real, a cargo de Hegai, Ester también fue llevada a la casa del rey, al cuidado de Hegai guarda de las mujeres. 9 Y la doncella agradó a sus ojos, y halló gracia delante de él, por lo que hizo darle prontamente atavíos y alimentos, y le dio también siete doncellas especiales de la casa del rey; y la llevó con sus doncellas a lo mejor de la casa de las mujeres. 10 Ester no declaró cuál era su pueblo ni su parentela, porque Mardoqueo le había mandado que no lo declarase. 11 Y cada día Mardoqueo se paseaba delante del patio de la casa de las mujeres, para saber cómo le iba a Ester, y cómo la trataban”.
¿Alguna vez has pensado que no eres lo suficientemente importante para que Dios te use? ¿Has sentido que tu vida es demasiado sencilla o que nadie se fijará en ti?... Muchos jóvenes piensan que Dios solo usa a personas extraordinarias, super inteligentes, líderes famosos o personas con grandes talentos. Pero la historia de Ester nos enseña algo diferente: Dios muchas veces escoge a personas comunes y corrientes para cumplir propósitos extraordinarios, lo podemos ver en los hombres que Jesús eligió y comisiono en la gran comisión. Ninguno de ellos extraordinario, eran humildes pescadores. Antes de convertirse en reina, Ester era simplemente una joven judía que vivía en un imperio extranjero. Nadie imaginaba que su vida cambiaría la historia de una nación. Me gustaría que te tomaras un momento y pudieras leer Ester 2:1-11. Después de que la reina Vasti fue destituida, los consejeros del rey propusieron buscar una nueva reina entre las jóvenes más hermosas del reino. Muchas jóvenes fueron llevadas al palacio para participar en el proceso de selección. Entre ellas estaba Ester, una joven judía que había sido criada por su primo Mardoqueo, porque había quedado huérfana. El pasaje nos dice que Ester era hermosa y que encontró gracia ante los ojos de quienes la rodeaban. Aunque estaba en un ambiente completamente diferente a su cultura y a su fe, Dios ya estaba moviendo las piezas de una historia mayor. Este relato nos muestra que Dios puede usar a personas que aparentemente son insignificantes ante los ojos del mundo. En el caso de era huérfana, extranjera y una joven sin poder ni influencia, Pero Dios estaba preparando su vida para algo grande. Muchas veces no vemos lo que Dios está haciendo en nuestro presente, no porque Él no esté obrando, sino porque estamos distraídos. A veces el afán por las cosas de este mundo, la falta de estudio de su palabra y la falta de oración nos ciegan espiritualmente. Mientras nosotros nos distraemos, Dios sigue obrando. Él está preparando nuestro futuro a través de cada proceso, cada etapa de formación y aun en medio de las dificultades. Muchos jóvenes piensan que su vida no tiene propósito, pero Dios puede comenzar a usar tu vida desde ahora. Tal vez hoy eres un estudiante en tu escuela, Un joven en tu iglesia o Alguien que parece pasar desapercibido, Pero Dios puede usar tu vida para impactar a otros. No necesitas ser famoso, ni tener una posición importante. Lo que Dios busca es un corazón dispuesto. Recuerda esto: Dios no usa a los más conocidos, famosos o inteligentes. Él usa a los más disponibles. Tu historia puede ser parte de un propósito mucho más grande de lo que imaginas.
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