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Marcas De Un Hogar Cristiano
Marcas De Un Hogar Cristiano - Parte 4
Pastor - Ricardo Robinson
(Centro De Vida)
Aired on Aug 19, 2021
Aug 15, 2021
Duration:
00:14:30 Minutes
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Scripture

Efesios 3:21; Salmos 116:12; Hebreos 10:24 y 25; 2 Corintios 9:7.

a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. Efesios 3:21 ¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo? Salmos 116:12 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:24 y 25

¿Qué tan cerca está tu hogar de la iglesia? Algunos de los miembros de la iglesia donde yo asisto viven relativamente cerca de la iglesia; otros tenemos que viajar un buen estrecho antes de poder llegar a los servicios. Pero eso no es lo que tengo en mente al preguntar ¿Qué tan cerca está tu hogar de la iglesia? Uno puede estar cerca de la iglesia en espíritu e involucración, aunque viva lejos de la iglesia. La geografía en este caso no tiene importancia; es un amor espiritual que hace que uno esté cerca de la iglesia de corazón y en oración. Me acuerdo de una señora fiel a su iglesia; ella no faltó a ningún servicio. Estuviese como estuviese el tiempo, ella siempre estaba presente. Algunos le preguntaban que cómo era posible que ella llegara con tanta fidelidad, pues sabían que ella tenía que caminar largos estrechos para llegar al templo. Ella respondía: “Mi corazón llega al templo primero y estas piernas tienen que seguir a mi corazón”. Lo que ella quería dar a entender es, si uno tiene interés en la iglesia, va a desear estar presente en todo lo que la iglesia hace.   ¿Qué tan interesado estás tú en cuanto a las cosas de Dios? Si eres una persona de buena salud, tu presencia o ausencia en la iglesia indicará si estás interesado o no. El señor Timoteo Dwight escribió estas palabras: “Amo tu reino, Señor; la casa donde Tú habitas, la iglesia que nuestro Redentor salvó con su preciosa sangre. Amo a tu iglesia, oh Dios, cuyas paredes firmes están. Preciosa es a tus ojos y en tus manos segura está. Con júbilo y alegría atesoro sus enseñanzas celestes, la comunión, votos solemnes, sus himnos de amor y alabanza. Así como tu palabra, ella para mí siempre brillará’’. Si tu interés está en la iglesia, ahí también estará tu familia. Claro es que la iglesia no es un sustituto para las instrucciones del hogar, pero ella puede aumentar la enseñanza del hogar y re fortalecer grandemente tu ministerio. De acuerdo a la voluntad de Dios, la iglesia tiene un enorme y glorioso propósito. Este propósito es expresado en Efesios 3:21 dice: “A Dios sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”. Piensa en las bendiciones que Dios te ha dado a ti y a tu familia. Haz la misma pregunta que hace el Salmos 116:12; pregúntate: “¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?”. Eso te ayudará en establecer un propósito digno que te ayudará en criar a tus hijos en las cosas de Dios. Hay grandes beneficios personales como resultado de criar a nuestros hijos en los asuntos de Dios, pero el motivo mayor debería ser criarlos en los asuntos de Dios para que le honren y le glorifiquen mientras que llegan a ser miembros productivos de la sociedad como hombres y mujeres, quienes confíen en Dios y quienes tienen el deseo sincero de servirle. Así como el propósito de todas las cosas es dar gloria y honra a Dios, así también nuestro hogar debe glorificar al padre celestial; ése debe ser el propósito de cada hogar. Si quieres lo mejor para tus seres amados, tienes que acordarte de esto: Lo mejor para tus hijos es que sirvan a Dios con todo su corazón, toda su mente y con todas las fuerzas de su alma; y tu influencia en la vida de tus hijos debe tratar de llevarlos a ello. Nosotros los predicadores no estamos tratando de usar tu hogar o tu familia para edificar la iglesia; nuestro deseo es que la iglesia sirva para edificar a tu familia. No es con un propósito de egoísmo que les animamos en ser parte de una congregación de cristianos que creen en la Biblia y la practican; tú y tu hogar necesitan este tipo de influencia. Dios reconoció esta verdad y dio su mandamiento en Hebreos 10:24 y 25: “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. Dios nos da instrucciones de asistir a la iglesia con el fin de que llegue a ser una parte de nuestra vida. eso significa que Dios mismo considera que esto es de importancia y beneficioso a nuestra vida espiritual y para el bienestar de nuestro hogar. No debes ausentarte del compañerismo con otros cristianos; ir a la iglesia debe ser parte de tu vida. Así como tú tienes una hora de comer, ir al trabajo y dormir, así también debes tener una hora para ir a la iglesia. Te puedo garantizar que tú serás el beneficiado. ¿Qué tan cerca está tu hogar de la iglesia? Hay dos elementos a la adoración: Uno es dar y el otro es recibir. Nosotros ofrecemos sacrificios a Dios en oración; pueden ser sacrificios de alabanza o pueden ser los sacrificios de nuestro diezmar u ofrendad. Pero debe haber un dar de parte nuestra para que haya un recibir a favor de nosotros. Por eso es que la Biblia nos dice en 2 Corintios 9:7: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”. Una buena manera de probar a Dios cuánto le amamos es por medio de contribuir nuestro dinero para el adelanto de su obra en el mundo. Yo sugiero que enseñes a tus a hijos a dar desde la niñez. Dales un dinerito cada semana por pequeños trabajos que hagan en casa y enséñales como dar el 10% de esa pequeña suma que ganaron; los niños reciben gran gozo en esto. El niño aprende por medio de ver al igual que por oír y hacer. Si vamos a enseñar al niño el asunto de la mayordomía, tendremos que ser buenos mayordomos nosotros mismos. El ser tacaño de nuestra parte producirá lo mismo en el niño y en vez de crecer espiritualmente, se encogerá. No vamos a fortalecer la obra del Señor, únicamente con nuestro dinero. Hay que ver la influencia que nosotros tenemos en la vida de otros por medio de ser fieles en asistir y servir en nuestra iglesia. Tenemos que pensar en la oración y en el poder de Dios que viene por medio de la oración, tenemos que pensar en el testimonio que damos por medio de demostrar nuestro amor por la casa de Dios, tenemos que pensar en el ánimo que damos a otros creyentes por ser fieles a Dios. Pero otra vez, permítame decirle que la obra que se hace no sólo será para la iglesia. Les dije que nosotros no usamos a familias para construir o edificar a la iglesia, sino que la iglesia es usada para edificar a tu hogar o familia. Debemos asegurarnos de que nuestro hogar esté cerca de la iglesia. La geografía no tiene importancia en esto; tú puedes vivir lejos de la iglesia y todavía estar cerca de ella en tu espíritu y en tus oraciones. Debemos hacer todo lo que está a nuestro alcance para tener hogares donde Dios es reconocido y donde se enseña la santidad. Debemos tener una influencia positiva en cada uno de los miembros de nuestro hogar; y si hacemos esto, recibiremos grandes bendiciones. Vamos a orar: Padre, sabemos que tú recibes honra y gloria por medio de tu iglesia. En nuestros corazones deseamos tener un lugar en la iglesia para edificarnos en aquellas cosas que tú deseas. Ayúdanos en enseñar a nuestros hijos a que te reconozcan y te obedezcan para el bienestar espiritual de ellos y para la honra y la gloria tuya. En el nombre de Jesús te lo imploramos. Amén.

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