(Centro De Vida)
Scripture
He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
Una vez que nuestros hijos han llegado al hogar, hay que recibirlos. ¿Como es eso? Se supone que cuando nuestros hijos nacen o llegan a nuestro hogar, son nuestro y son bienvenidos. El recibir a nuestros hijos es un asunto primeramente de la mente y luego del corazón. No estamos para discutir la manera como es que llegan nuestros hijos, pero tenemos reconocer que las diferentes maneras en que vienen nuestros hijos, pueden llegar a afectar mentalmente y luego a todo nuestro ser. Para mencionar de manera general algunos: Embarazos no deseado, hijos producto de infidelidad, los que son adoptado, aún aquellos que lastimosamente fueron abandonados. Ahora podemos entender que cuando los hijos llegan a nuestro hogar, tenemos que estar consiente mental, emocional y aun socialmente. Debe de haber un sobre esfuerzo y hacer algunos ajustes para saber que ahí están unos hijos que han llegado al hogar, pero que ellos necesitan sentir el afecto y sobre todo saber que sus padres han decidido recibirles. - Es muy delicado el cargar con pensamientos de rechazo, y luchar para recibir a nuestros hijos no tan solo en la casa, sino en nuestras vidas. COMO ES RECIBIR A LOS HIJOS EN NUESTRO HOGAR: La biblia dice en Salmos 127:3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. - Herencia es algo que nos dan nuestros padres y puede ser una propiedad, pero ello está ligado a muchos años de esfuerzo departe de ello. Pero también una herencia es depositar en tus manos una gran responsabilidad: O puedes malgastarlo o asumir responsabilidad, y de la manera que hagas con ello, esa propiedad puede extenderse a otras generaciones que serán de gran valor. Ese es el sentido de Dios cuando dice: Herencia de Jehová son nuestros hijos. Y cuando nuestros hijos llegan al hogar por eso digo tenemos que recibirlos. Déjeme darle algunas maneras de recibir a nuestros hijos: Primero, y sobre todo, dar gracias a Dios por el niño o niña, y saber que es una criatura que Dios lo ha permitido que viviera, pero que ahora nos lo ha dado a nosotros los padres para que podamos anexarlo a nuestras vidas como parte integral. Asumir que, como padres, ahora tenemos la gran responsabilidad de formarlo, si porque realmente esa es la gran tarea de nosotros los padres con nuestros hijos: FORMARLOS y tratar de que poco a poco van integrándose a un mundo que lamentablemente nada favorece en su crecimiento. Ayudar con sus necesidades, sobre todo trasmitir los valores morales, emocionales y espirituales. Siempre expresar y trasmitir afecto. Hay muchas maneras de hacerlo: Los hijos llegan a una edad que agradecen por proveerle sus necesidades fruto del esfuerzo del trabajo. - Pero también otra manera de expresar afecto y que ellos lo necesitan, es cuando no solo la madre, sino nosotros los padres, les abrazamos, le decimos con palabras cuan especiales son y cuanto les amamos. Han visto un jardín verde: Es el resultado de regarlos diariamente. Se puede ver la diferencia a las otras plantas que no se riegan a menudo. Tenemos que admitir que hay mucho dolor, heridas, pensamientos que uno no termina de entender, en relación de los hijos. Es por eso este tema, en medio de muchas incomprensiones, tenemos que ajustar nuestras mente y vida, para saber que nada lograremos tratar de entender, en los casos difíciles con los hijos, pero si lograremos tanto cuando expresamos el afecto hacia ellos y que tanto lo necesitan. Un buen principio para comenzar o continuar haciéndolo es: Decirles a nuestros hijos: Hijos, ahora han llegado a nuestro hogar y son bienvenidos y recibidos. Ustedes están y son parte de nuestras vidas lo cual hará de nuestro hogar, uno que glorifique y caminemos cada día descubriendo los buenos propósitos de Dios en nuestro hogar. Soy el Hno. Oscar y este ha sido Palabra de Vida. Nos encontraremos la próxima semana. Dios les bendiga.


