Scripture
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, Hechos 3:19 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:9 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, Efesios 5:18 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:8
Llevemos nuestra atención nuevamente a Hechos 3:19: ¨Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio¨. Estamos usando este texto, como una guía para buscar información bíblica concerniente a la conversión cristiana. Hemos visto que la naturaleza de la conversión es tornar del pecado a Cristo. Hemos visto que los pre-requisitos de la conversión son oír el evangelio, arrepentirse de pecado, confiar en Jesús y entregarse a Él como Señor. Hemos visto que el cambio en la conversión significa que recibimos una nueva naturaleza, un nuevo corazón, una nueva posición y un nuevo prospecto para el futuro. Hemos visto la esencia de la conversión, es que nuestros pecados son borrados, y ahora, llegamos a la conclusión de esta serie de estudios, para notar las bendiciones que acompañan y siguen a la conversión del pecado a Cristo Jesús. Las bendiciones de la conversión cristiana son descritas de dos maneras. En primer lugar, tus pecados son borrados y, en segundo lugar, vendrán de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. Ya hemos estudiado en cuanto a lo de nuestros pecados siendo borrados, así que veamos hoy lo de los tiempos de refrigerio. En primer lugar, notemos que cuando dicen ¨para que vengan¨, podría indicar algo en el futuro; pero no es así. La idea es que cuando uno viene arrepentido y es convertido eso abre la puerta para que tiempos de refrigerio puedan venir de la presencia del Señor. El perdón y el borrar de nuestros pecados, ocurren en el momento en que uno recibe a Jesús como Salvador. Eso pone a uno en una relación con Dios en donde tiempos de refrigerio, vendrán una y otra vez. El tiempo de refrigerio vendrá cuando nuestros pecados han sido borrados ¿Cómo podríamos describir la bendición del perdón? Debes ser experimentado para poderlo comprender, ¨Bienaventurado¨, es una palabra que la Biblia comúnmente usa para describir el perdón. En Salmos 32, David escribió: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad”. Tratando de describir, o expresar lo que significa el ser perdonado, su término ¨Bienaventurado¨, podría ser traducido: ¡Oh! El gozo inexpresable que siente el hombre quien es perdonado; ¿Sientes tú ese gozo?, sino lo sientes, la Biblia te dice cómo lo puedes sentir, y también tener, en 1 Juan 1:9; “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. Lo que tú necesitas hacer es confesar; o sea, ponerte de acuerdo con Dios en cuanto a tu pecado, Él hará todo lo demás, perdonándote y limpiándote. He oído a muchas personas testificar de las bendiciones que han hallado en Jesús, nadie me lo ha podido describir por completo. Debe ser experimentado, confía en Él y entra a todo lo bueno que Él ha hecho por ti a través de su muerte y resurrección. Así es como comienzan a venir los tiempos de refrigerio. Los tiempos de refrigerio son experimentados en la presencia del Espíritu Santo. El Espíritu Santo de Dios, hace morada en el Espíritu humano del creyente en el momento que este recibe a Cristo como Salvador. La salvación no es como que, si uno tomara un poco de agua para quitarse la sed temporáneamente, es tener una fuente de agua rebosando en ti día tras día por toda la eternidad. La presencia del Espíritu Santo viviendo en ti, es prueba de que eres salvo, y es la esencia de la vida eterna. El Espíritu Santo, quien vive en ti, te ama, y quiere dirigirte en una vida que agradará a Dios. De tiempo en tiempo, mientras que tú te sujetas a su voluntad el Espíritu te llenará con su bendita presencia y también con su poder para que puedas servir a Dios con alegría y para que le puedas servir efectivamente. Estas llenuras con el Espíritu Santo son los tiempos de refrigerio que vendrán de la presencia del Señor. Efesios 5:18, dice: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”. El tomar vino, lo lleva a uno al escándalo, los pleitos, la disipación y la ruina. Los cristianos deben huir de esas cosas. Algunos toman bebidas alcohólicas porque dicen que les levanta el ánimo, pero hay otro medio de acelerarse, es el estar lleno del Espíritu. Los cristianos del Nuevo Testamento fueron llenos del Espíritu una y otra vez, solo hay un Bautismo del Espíritu Santo. Pero hay muchas llenuras con el Espíritu. La llenura del Espíritu siempre está relacionada con el servicio, el Espíritu llena a la persona para que pueda ser usado de Dios en el ministerio espiritual, su llenura está a nuestra disposición hoy para permitirnos servir mejor a Dios. El Espíritu no nos llena para que nos sintamos bien, pero sí hay un levantamiento en el Espíritu humano cuando somos controlados y empoderados por el Espíritu Santo. Personalmente, lo que más me alegra, es el ver la evidencia del trabajo de Dios a través de mí. Sí, la llenura del Espíritu Santo es un tiempo de refrigerio, que viene de la presencia del Señor. Esos tiempos de refrigerio, son experimentados en el poder del Espíritu. Jesús prometió a sus discípulos en Hechos 1:8: ¨Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos, hasta lo último de la tierra¨. Yo he experimentado su poder, a veces cuando estoy predicando, el Espíritu de Dios se mueve de maneras evidentes a mí. A veces cuando le testifico a una persona en particular, el Espíritu Santo toma el control y yo lo puedo sentir. Es grandioso ver cómo el usa mis pequeños esfuerzos, para alcanzar grandes victorias para Dios; para mí, esos son mis tiempos de refrigerio que vienen de la presencia de mi Dios. Ojalá tú puedas experimentar esto en tu vida. Podemos ver una ocasión, en la cual el Espíritu se apoderó de la situación en Hechos 4, los discípulos habían sido golpeados por las autoridades religiosas y les mandaron a que no volvieran a predicar en el nombre de Jesús otra vez. En vez de no predicar, ellos pidieron la ayuda de Dios. Hechos 4:31 y 33 dice: “Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos”. ¿Has estado involucrado en el servicio de Dios, en donde el Espíritu de Dios trabajó con poder? Yo deseo eso para ti. Tiempos de refrigerio, son experimentados a través de la provisión de Dios. Pablo dijo lo siguiente en Filipenses 4:19; “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. 2 Pedro 1:3, dice: ¨Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia¨. Cada cosa que necesitamos para una vida de santidad, ya nos ha sido dada en Cristo Jesús. Nosotros entramos en esa herencia cuando recibimos a Jesús; ¿Ya has recibido a Cristo tú, como tu único y suficiente Salvador? Oremos, Padre, en este momento, te pido que les des entendimiento a mis amigos, que me están escuchando para que se arrepientan y se conviertan para que sean borrados sus pecados. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.
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