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Conversión
Conversión - Parte 2
Pastor - Ricardo Robinson
(Centro De Vida)
Duration: 00:14:31 Minut
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Aired on wrz 08, 2020

Scripture

Hechos 3:19; Juan 5:24; Romanos 10:12-14 y 17; Hechos 17:30; Lucas 13:3; Hechos 20:21; Juan 3:14-18; Juan 3:36; Juan 5:24; Lucas 18:13 y 14; Hechos 2:39.

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, Hechos 3:19 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida. Juan 5:24 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; 13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 10:12-14 y 17

Hechos 3:19, dice: ¨Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio¨. Conversión significa el perdón de pecados y tiempo de refrigerio, es una bendición de Dios mismo, nuestro Dios ha tenido cuidado para darnos todos los detalles en las Sagradas Escrituras, para informarnos de lo que la conversión involucra. Hagámonos la siguiente pregunta ¿Qué es necesario para que una persona se convierta y reciba las bendiciones que Dios le ha prometido?   En la Biblia encontramos cuatro cosas que son pre-requisitos de la conversión. En primer lugar, uno tiene que oír la palabra y el mensaje de Cristo para poder convertirse; Jesús dijo En Juan 5:24: ¨De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida¨. ¿Qué fue la primera cosa que fue mencionada?, que uno tiene que oír la palabra de Dios. La pablara que te enseña de la salvación que solo viene por medio de recibir a Cristo Jesús, ese requisito, es la razón del esfuerzo de los cristianos en enviar misioneros y evangelistas a todo el mundo, nosotros sentimos que es nuestra obligación divina el predicar el evangelio a toda criatura, por esa razón es que intentamos ir a cada nación sobre la faz de la tierra, no importando su situación política o religiosa, para predicar la buena nueva de la salvación en Cristo Jesús. Nunca podríamos estar contentos hasta que cada persona de la raza humana, haya tenido la oportunidad de escuchar el mensaje de la salvación. Romanos 10:12-14 y 17, dicen lo siguiente: “Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos lo que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?; así que la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios”. ¿Siguió el pensamiento de la lectura? En primer lugar, ¨El que invocare el nombre del Señor será salvo¨; en segundo lugar ¨uno tiene que creer antes de poder invocar¨; en tercer lugar, uno tiene que haber oído para poder creer y, en cuarto lugar, la fe que salva, depende del hecho de que uno ha escuchado la verdad de las Sagradas Escrituras.   En segundo lugar, uno tiene que arrepentirse del pecado para poder convertirse, Dios demanda el arrepentimiento de cada hombre, según Hechos 17:30. Él dice en Lucas 13:3 ¨Antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente¨. Los predicadores cristianos, anuncian que el camino de la salvación es el arrepentimiento para con Dios y la fe en Jesucristo, según Hechos 20:21; pero, ¿Qué significa arrepentirse? La palabra arrepentirse significa cambiar, el arrepentimiento se refiere a un cambio en la mente de uno, en sus emociones y en su voluntad. La mente reconoce al pecado como tal, y admite delante de Dios que es malo; la emoción se arrepiente por haber pecado en contra de Dios hasta el punto en que el amor hacia el pecado, muere en su corazón, y la voluntad se vuelve del pecado a Dios para recibir su perdón. Arrepentido, el pecador, renuncia al pecado y se entrega a Dios.   El arrepentimiento es una gran doctrina de las Escrituras, Juan el bautista predicó el arrepentimiento. Jesús predicó el arrepentimiento; los apóstoles predicaron el arrepentimiento. Hoy día, aquellos predicadores quienes son fieles a la palabra de Dios, predican el arrepentimiento, sin arrepentimiento no hay perdón y sin perdón, no hay esperanza. Por eso es que el arrepentimiento, es una doctrina bíblicamente importante, “arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del Señor, tiempos de refrigerio”.   En tercer lugar, uno debe creer en el Señor Jesucristo para ser convertido. Nuestro idioma es un poco débil en este punto. Nosotros usamos el término ¨creer¨, en referencia a sabiduría teorética. Nosotros podemos creer lo que nunca hemos experimentado, pero el concepto de la Biblia es mucho más fuerte que eso. La Biblia usa el término creer para denotar un ¨comprometerse¨; una confianza, y un entregarse. En la Biblia la palabra Fe, no se refiere a aceptar ciertas enseñanzas como verdades doctrinales, significa confianza en una persona, y particularmente en la persona de Cristo Jesús. Si tengo fe en Jesús, yo he quitado toda mi confianza que había tenido en otras personas o en otras cosas, y la he depositado únicamente en la persona de Jesucristo. La Biblia demanda esto de nosotros si es que deseamos ser salvos. Consideremos estas referencias en cuanto al confiar o creer en Cristo Jesús. Juan 3:14-18, dice: ¨ Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios¨.   Juan 3:36, dice: ¨El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él¨. Juan 5:24, dice: “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida”. Eso debería ser suficiente para complementar el argumento.   En cuarto lugar, uno debe entregarse a Dios para ser convertido, esa es la expresión práctica de la fe. Fe es más que el simple creer que Jesús puede perdonar mis pecados. Es entregarme personalmente a Él, lo cual demuestra que estoy depositando toda mi esperanza, únicamente en Él. Esto lo podemos ver ilustrado en Lucas 18:13 y 14, Jesús habló de un hombre que era pecador. Él lo sabía, y todas las demás personas lo sabían, él se sentía mal por sus pecados. Entrando al templo para orar, él no se sentía digno de pasar hasta el frente del templo. Parado, separado de los demás, se daba de golpes en el pecho con la mano y oraba diciendo: ¨Dios, ten misericordia de mí que soy pecador¨. Eso era todo, él no presentó sacrificios, él no hizo votos, él no hizo obras de mérito, él no reclamaba derechos, él era culpable de pecado y lo reconocía; él solo pidió la misericordia de Dios, y ¿Sabes qué? Dios le aceptó.   Jesús dijo que ese hombre se fue para su casa justificado. Lo que le sucedió a él, puede sucederle a cualquier pecador que confíe en Jesús como su único y suficiente Salvador. Hechos 2:39, dice: ¨Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”, eso también te incluye a ti. Oremos… Padre, ayuda a mis amigos a tomar los cuatro pasos que deben tomar para ser convertidos. Hoy han oído el mensaje de Salvación. Ayúdales a dar espaldas al pecado y a creer en Jesús con sus corazones, entregándoles sus vidas para que Él los cuide. Tócales hoy con tu Espíritu. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

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