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Tu Palabra He Guardado En Mi Corazón
Tu Palabra He Guardado En Mi Corazón - Parte 4
Pastor - Ricardo Robinson
(Centro De Vida)
Duration: 00:14:32 Minutes
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2
Aired on ডিসে. 17, 2020

Scripture

2 Pedro 3:18; 1 Pedro 2:2; Romanos 10:17; Juan 15:7; Salmos 126:6; Mateo 13:38; Efesios 6:17; Colosenses 3:16; Salmos 19:10.

Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. 2 Pedro 3:18 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación. 1 Pedro 2:2 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 10:17 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Juan 15:7

Existe un imperativo divino que descansa en los hombros de cada creyente. Encontramos este imperativo en 2 Pedro 3:18: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro señor y salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”. El corazón de cada creyente sincero, nos testifica de la sabiduría de ese imperativo. El siente la motivación del Espíritu Santo en obedecer. Es su deseo crecer en la gracia de Dios al mismo tiempo que crece en la sabiduría personal de su Señor y Salvador, Jesucristo. Pero, ¿cómo se logra esto?, ¿cómo puede el cristiano crecer en gracia? Nuevamente tendremos que ir a la Biblia, la palabra de Dios para poder dar respuesta a esa pregunta. Las Sagradas Escrituras, contribuyen al crecimiento del cristiano, a tal grado, que podríamos decir que, sin el ministerio de la Biblia, en la vida cristiana, el cristiano no podría crecer. Esa es otra razón por la cual el cristiano necesita leer su Biblia, estudiar su Biblia y memorizar porciones de la Biblia. Esos versículos memorizados, facilitarán grandemente el hecho de que crezcas en gracia y madurez espiritual.   1 Pedro 2:2 nos dice: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación” ¡Qué tremenda analogía!  La palabra de Dios es comparada a la leche; el cristiano es comparado a un niño recién nacido. Lo que la leche hace para el crecimiento, vida y salud del recién nacido, la Biblia hace para el crecimiento, vida y salud del cristiano. Examinemos más a fondo este versículo. En primer lugar, debe haber un deseo sincero de nutrición que la Biblia provee para el cristiano. En segundo lugar, la palabra de Dios es pura, no adulterada, por lo consiguiente es la comida adecuada para el cristiano. En tercer lugar, una dieta regular de esa leche no adulterada, resultará en el crecimiento del cristiano y le dará fuerza espiritual. En ese versículo encontramos la llave para la madurez espiritual: “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, para que por ella crezcáis”.   Tenemos dos alternativas: (1) Si eres un cristiano que está creciendo, es a causa de la influencia de la Biblia en tu vida. (2) Si no estás creciendo, es porque eres negligente en cuanto a la Biblia en tu vida. La leche de la palabra siempre producirá crecimiento. ¿En cuáles áreas de nuestras vidas produce crecimiento espiritual la Biblia? Vamos a examinar de cerca esa pregunta. La Biblia produce crecimiento en santidad. Jesús oró por la santificación de sus discípulos antes de ascender al cielo. Él dijo: “santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad”. Pensemos en eso por un momento: ¿Qué es lo que santifica al cristiano?  El cristiano es santificado por la verdad de Dios. ¿En dónde se encuentra la verdad de Dios? La verdad de Dios se encuentra en la palabra de Dios. Por lo tanto, el cristiano es santificado mientras que lee y conoce la Biblia viviendo lo que aprende de ella. Sí, la Biblia produce crecimiento en santidad. La Biblia produce crecimiento también en fe. Romanos 10:17 es muy claro en ese aspecto, es el corazón del pasaje que comienza con el versículo 13. Una promesa es dada en ese versículo: “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”. Entonces siguen una serie de preguntas como: “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?” Entonces el versículo 17, expresa el corazón del asunto por medio de decir: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. Ahora, ¿qué significa eso? Significa que la fe es puesta en los corazones de los hombres por medio de oír la palabra de Dios. Si tu fe te falla, mantente cerca de la Biblia. Si deseas crecer en fe, mantente cerca de la Biblia. No hay sustituto para la palabra de Dios en la vida del Hijo de Dios. La Biblia produce crecimiento en fe.   La Biblia también produce poder en la oración. Juan 15:7, nos enseña la manera en que podamos orar con fuerza y recibir lo que pedimos de Dios. Dice: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. ¿Cuál es la promesa que tenemos en este versículo? Es una entrega personal de Dios en darte lo que pides, si es que permaneces en bien con Él, y sus palabras permanecen en tu corazón. Si tu vida de oración ha estado estancada, observa tu relación con la Biblia. Tu vida de oración será eficaz en exacta proporción, al lugar que obtiene la Biblia en tu vida y pensamiento. Si estás pidiendo y no recibes, regresa a la Biblia. Memorice porciones que puedes presentar delante de Dios para indicar tu fe en Él, confiando en que Él te oirá y que te contestará. La Biblia dará vida a tus oraciones. La Biblia produce éxito en el ganar almas. Salmos 126:6 dice: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”. Interpretemos ese versículo a la luz de la parábola de Jesús, en cuanto al sembrador. El campo es el mundo, según Mateo 13:38. Mientras que la semilla es lo que uno oye de la palabra de Dios. Aquel que lleva la preciosa semilla es el mensajero de Dios, quien predica el evangelio de Cristo Jesús. Cualquiera persona que anda sembrando la preciosa semilla, regresará con gozo trayendo sus gavillas, o sea, la cosecha.   La palabra de Dios es la espada del Espíritu Santo, según Efesios 6:17. Es el mensaje de la Biblia y no la destreza del predicador, lo que hiere los corazones de los pecadores para traerlos a los pies de Jesús. Aquel quien anda esparciendo la semilla, será usado por Dios, en ser un buen ganador de almas. La Biblia produce gozo, Colosenses 3:16 nos dice: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”.  ¿Qué es lo que produce gozo en el cristiano? Es la palabra de Cristo, el mensaje de las sagradas escrituras. Siempre ha sido así, y siempre lo será.   La Biblia puede ayudarte en crecer en fe, en santidad, en oración, en ganar almas y en gozo. Pero esta lista no es completa. Simplemente estoy tratando de demostrarte, lo importante que tiene la Biblia en tu vida, para que puedas crecer en la sabiduría de tu Señor y Salvador Jesucristo. Salmos 19:10 dice: “Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal”. Debes desear la palabra de Dios.   Hermano, aprecia la Biblia. Léala, memorícela; es esencial para tu bienestar espiritual. ¿Por qué no comienzas hoy? Ya verás cómo cambiará tu vida.   Oremos. Padre, gracias por el ministerio de crecimiento que ejerce tu palabra en nuestras vidas. Manténganos cerca de tu palabra. Cultiva en nosotros un deseo de la palabra, así como nuestros cuerpos desean la comida. No dejes que nos satisfagamos con otras cosas que tomen el lugar de la lectura de tu palabra. Ayúdanos de esta manera para que podamos crecer, día tras día. En el nombre de Jesús, te lo pedimos. Amén.

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